Montones de hojas secas ruedan calle abajo
como las partituras de una vieja tormenta
que no siempre sabemos escuchar
sin caer en la soberbia
de sentirnos sus intérpretes
Bernardo Valdes. La indiferencia
domingo, 22 de noviembre de 2009
sábado, 7 de noviembre de 2009
Pero
Pero ya lo sabes todo y no hace falta hablar,
por que hablar es humano y el tiempo no lo es.
Los juguetes sin abrir impacientes,rompen y rasgan sus envoltorios
pero ya no hay niños,
ya no hay padres que enseñen a querer.
Crece la hiedra y se enrreda en mis pies,
trepando hacia mi pelo de sol,
hacia tu beso rojo.
por que hablar es humano y el tiempo no lo es.
Los juguetes sin abrir impacientes,rompen y rasgan sus envoltorios
pero ya no hay niños,
ya no hay padres que enseñen a querer.
Crece la hiedra y se enrreda en mis pies,
trepando hacia mi pelo de sol,
hacia tu beso rojo.
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