domingo, 31 de octubre de 2010

22:37 Octubre.

Hay un perro muriendo sobre la mesa
lo recuerdo bien.
Muriendo en negro y reluciente parpadeo
con mi hermano sentado cerca, también callado.
Hay un perro marrón sobre la mesa,
la madera lo amortigua
jadea muy rápido cansado de la mesa, cansado, cansado
Lo recuerdo bien.
Y mi hermano cerca como una salvación calmado, calmado
taponando tan limpio la vida púrpura escurrir se entre los dedos.
Hay un perro marrón, como un amanecer lento y constante pausado, pausado
Hay un perro muerto entre las manos de mi hermano.

domingo, 24 de octubre de 2010

May be gone.

El manco no recuerda nada aun sentado y desde el suelo..pasan las horas. Amanece helado olvidado humedo entre su piel de barcas y calor escaso en su boca.
Solo sombra verde, solo verte
y muere un poco, muere lento y cierra y parpadea el aire con sabores deshojando su cuerpo estático de todo el frio nuevo.
No hay peces nadando entre las venas
solo agua.
No hay carne de plumas ni de sabor ligero
solo casas y cables.

domingo, 10 de octubre de 2010

Miedo.

Mi madre está llorando,
sola.
Tiemblo de miedo


Lora muy pequeño.
La oigo respirar sobre la mesa.

Caen las gotas saladas tan calladas que acarician
es mi madre rota
quizás esté prohibido,
quizás esté rezando y ella nunca reza.

Palpito como una luz pero aun no me ha visto
no quiero ver esto,
es translúcida de como me duele,
mi madre.

Mi madre está llorando,

mi
mi madre.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Primeras hojas, primeras lluvias.

Se arremolinan las noticias en el suelo de otoño porque aún no ha llovido nada.
Primeras hojas; primeras lluvias.
Primeros planetas solitarios y mojados, como gotitas flotantes que casi puedo contar,
el suelo brilla y respira un poco, palpitante, cortante,
de piedra lisa, de besos suavecitos,
y solo espero
las primeras hojas, las primeras lluvias.

¿Donde estáis poetas?

¿Donde estáis poetas?
Primer día de lluvia en las calles de piedra mojada
puedo oír vuestras voces torturadas.

Poetas, ¿a donde vais tan deprisa?
En la noche vuestras huellas son un rastro de palabras encharcadas que apenas puedo ver y unas luces amarillas que no me dicen nada.

Poetas, poetas ¿Por que letras?
¿Por que no recodáis mejor caricias?, ¿O sabores?
¿Por que no los olores?
las ratas recorren vuestras cabezas carcomiendo las flores, y no las detenéis.

Poetas! llamamos a vuestras puertas con nombres de madera y árboles
pero nunca abrió nadie,
susurramos algún verso nuevo que no quisisteis escuchar...
poetas gritamos vuestros nombres a las calles medio muertas
y nos rendimos escuchando la voz de nadie cantar.

Gotas.

Gotea fuera el aire o el agua como un beso cayendo desde arriba,
innecesario, descendente, rechazado,
húmedo como una lengua lamiendo bruscamente el encuentro,
metrónomo de plomo y de viento,
ruido vertical que nadie llama
y que gotea otra vez

y otra vez más
tan inhumano..

Bebiendo y esperando intermitente,
con la oscura boca sonora
otra gota
otra nota.

Cuando vuelvo.

El puerto está vacío por que te echo de menos.