La lluvia de sangre no cesa, y estoy empapado,
"No he sido yo hermanos" suplico de rodillas
"ellos me obligaron".
Pero creo que es ya tarde,
sus miradas no sonríen,
pero sus bocas si.
Y la sangre gotea de sus paraguas,
sin salpicar sus gabardinas.
Y me llevan como a los demás,
empapado de lluvia,
y con las manos secas.
lunes, 12 de octubre de 2009
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