Aquel día duró tres sofás camas, o al menos eso esperábamos. Sabíamos que haría falta café para las ideas geniales , por las ideas geniales, como en la tienda de acampar.
Brindamos con cigarrillos robados y toses ilegales,
brindamos con el hombre Cutty shark que cocina cocaína,
y en el camino evitamos al Perillas,
llamamos a gritos al grande,
contamos cada una de las notas asexuadas de Elya...
Vaya noche!
vaya Johnny Cash en casa de Juan,
en casa de Fideuá, de Sean... en casa de puerto abierto y recogido entre los coches,
resuenan nuestras voces fugaces desde el suelo, buscan consuelo.
Subimos a trenes,
pueblos,
estaciones,
tejados,
contamos los años,
y reímos preguntándonos que paso hace unas horas,
oyendo gritar a luces a Patty,
durmiendo en la sonrisa Darina.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
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