El manco no recuerda nada aun sentado y desde el suelo..pasan las horas. Amanece helado olvidado humedo entre su piel de barcas y calor escaso en su boca.
Solo sombra verde, solo verte
y muere un poco, muere lento y cierra y parpadea el aire con sabores deshojando su cuerpo estático de todo el frio nuevo.
domingo, 24 de octubre de 2010
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