Hay un perro muriendo sobre la mesa
lo recuerdo bien.
Muriendo en negro y reluciente parpadeo
con mi hermano sentado cerca, también callado.
Hay un perro marrón sobre la mesa,
la madera lo amortigua
jadea muy rápido cansado de la mesa, cansado, cansado
Lo recuerdo bien.
Y mi hermano cerca como una salvación calmado, calmado
taponando tan limpio la vida púrpura escurrir se entre los dedos.
Hay un perro marrón, como un amanecer lento y constante pausado, pausado
Hay un perro muerto entre las manos de mi hermano.
domingo, 31 de octubre de 2010
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