Rezan calladas las teclas del piano para que alguien las toque
y sopla el viento y se agitan de sus manos como ramas,
flotando como hojas,encantadas de estar tan alto,
rozando a veces la hierba y a veces el aire
y se posan despacio en los cables o en las aguas
descansando el eléctrico plumaje de sábanas templadas
martes, 2 de noviembre de 2010
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