domingo, 8 de agosto de 2010

El concierto.

Como un pájaro herido, planeando, hundido y volviendo a alzarse otra vez y mil cuchilladas con dagas de violín en el éxtasis irracional de un asesinato.

Como los brazos y la mano que sostiene la batuta dibujando cada uno de los planetas y cada uno de los satélites también y todas las toneladas y litros de agua barriendo de golpe, de una vez sola las cabezas minúsculas.

Como un monstruo y un cielo entero, como arrancar la carne, corroer el hueso..como el final de una caída, de una trampa mortal, del ultimo aliento de cuerda.

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