Ahora no tengo noches
todo mi tiempo es día
un día artificial
de luces encendidas.
Presiento que allá afuera
hay un rumor de estrellas
y nubes
y una luna
que navega entre ellas
pero sólo presiento.
Rompieron los disparos
la quieta madrugada
despierta una sirena y los perros le ladran.
A lo lejos se escuchan las voces de los guardias.
Una ráfaga corta
y una ráfaga larga
y de nuevo el silencio.
Presiento que hay un muerto al pie de la alambrada
pero solo presiento.
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